sábado, 11 de octubre de 2025

EL ORDEN DEL DIA - ERIC VUILLARD

 EL ORDEN DEL DIA 

ERIC VUILLARD

SINOPSIS:

Un relato inquietante acerca de los entresijos del inicio de la Segunda Guerra Mundial y la implicación de los empresarios en el ascenso de Hitler al poder.



En febrero de 1933, en el Reichstag tuvo lugar una reunión secreta, que no estaba en el orden del día, en la que los industriales alemanes—entre los que se contaban los dueños de Opel, Krupp, Siemens, IG Farben, Bayer, Telefunken, Agfa y Varta—donaron ingentes cantidades a Hitler para conseguir la estabilidad que él prometía. Desde ese año, Hitler ideó una estrategia de cara a la comunidad internacional para anexionarse Austria «pacíficamente»; para ello, mientras se ganaba la aquiescencia o el silencio de primeros ministros europeos, mantuvo una guerra psicológica con Schuschnigg, el canciller austriaco, hasta que la invasión (un alarde del legendario ejército alemán, que ocultaba graves problemas técnicos) fue un hecho. Esta novela desvela los mercadeos y vulgares intereses comunes, las falsedades y posverdades, que hicieron posible el ascenso del nazismo y su dominio en Europa hasta la Segunda Guerra Mundial, con las consecuencias de todos conocidas. El orden del día narra de un modo trepidante y muy novedoso, en escenas memorables, las bambalinas del ascenso de Hitler al poder, en una lección de literatura, historia y moral política.



OPINION:

A veces escojo el libro por recomendación, a veces por algún autor del cual ya he leído algún libro y me ha interesado, a veces por el tipo de genero que me apetece leer esos días, pero esta vez a sido diferente, en casa aún tenía un libro de Pere Calders, todos los cuentos, un libro de casi mil páginas y que tenía que terminar antes de treinta días, por lo cual escogí este por su tamaño, un libro de ciento y pocas páginas además de estar impreso en grafía de tamaño grande y parecía fácil de leer.

Debido a esta casuística, ni me he fijado en el autor (después de tener el libro en casa observo que me es totalmente desconocido) ni el el argumento, y es por esto que quizás como en mi cabeza esperaba una novela de ficción las primeras páginas o mejor el primer capítulo se me hace extraño, no consigo entrar en la obra, me temo que me he equivocado, o en realidad no, ya que lo he elegido por su volumen, no por su literatura. He pensado que menos mal que es pequeño. Lo he dejado aparcado en mi mesita de noche y he continuado con el libro de cuentos, hasta que al cabo de una semana lo he vuelto a abrir y en el segundo capítulo es donde me doy cuenta de que no es sencillamente una novela, es un relato histórico novelado, describiendo hechos que llevaron a consecuencias insospechadas y que en su momento parecen de risa. Gobernadores, presidentes, políticos que por mantener su posición miraban a otra parte. 

Al final me ha parecido fascinante, lo he terminado en pocos días, lo he devorado, y porque tenía el otro libro a medias, y que tenía que devolverlo en plazo, pero me he quedado con las ganas de volver a leer el primer capítulo para poder disfrutarlo.


AUTOR:




Éric Vuillard (Lyon, 1968) es autor, entre otras obras, de Conquistadors (2009), que obtuvo el premio Ignatius J. Reilly 2010, y Tristeza de la tierra (2014), premio Joseph Kessel 2015. En su obra 14 de julio (premio Alexandre-Vialatte 2017) narró con pasión el día de la toma de la Bastilla. Con La batalla de Occidente, sobre la Primera Guerra Mundial, mereció el premio Franz Hessel 2012 y el Valery-Larbaud 2013, y con La guerra de los pobres quedó finalista del Booker Prize Internacional. El orden del día, obra merecedora del presti­gioso Premio Goncourt 2017, que narra las bambalinas del ascenso de Hitler al poder, mereció el aplauso de los lectores y de la crítica: «Una fulgurante obra maestra» (Mercedes Monmany, Abc Cultural); «Sus reverberacio­nes sobre el presente son escalofriantes» (Antonio Loza­no, Quadern de El País); «Recibirán el impacto de una verdad que no se puede coger, porque es un cuchillo sin mango» (Francesc-Marc Álvaro, La Vanguardia); «Una novela que galopa la historia agarrada a las crines, sin silla de montar» (Manuel Rivas, El País Semanal); «Un artefacto literario tan potente que hace estallar la con­ciencia cívica del lector»