SARAH LARK
BAJO CIELOS LEJANOS
Novela de la escritora alemana Christine Gohl, que a instancias de su editora publica bajo diversos nombres, uno de ellos es Sarah Lark, con el que escribe novelas sobre países lejanos, como las islas caribeñas Jamaica y La Española y Nueva Zelanda, la cual visito como guía turística y de cuyo país quedo fascinada y le llevó a interesarse por la cultura maorí historia y colonización, y sobre ellos tratan varias series de novelas.
Pero vayamos a la novela que acabo de leer, primero decir que había oído y leído varios artículos y comentarios sobre Sarah Lark, aunque nunca me llamó la atención, pero lo que ocurre en muchas ocasiones, el nombre se va quedando gravado en la memoria aunque sin saber si lo gravado es bueno o malo, sencillamente lo has oído muchas veces, y allí estaba yo, en la biblioteca buscando algo interesante y nuevo para leer y lo vi, un libro grandote, 568 páginas, la contraportada habla de un viaje, un silencio y un amor (aquí ya tendría yo que haber dudado) Los secretos familiares a veces se esconden bajo cielos lejanos.
La novela empieza en Hamburgo, en la actualidad la protagonista, periodista alemana y nacida y criada en Nueva Zelanda ha olvidado sus recuerdos de infancia, y por trabajo (es periodista especializada en crímenes sin resolver de diversas partes del mundo) y un tema relacionado con su pasado le ofrecen ir a Nueva Zelanda, aceptando la oferta intentando recordar su pasado y encontrar un diario de una maorí.
Allí conoce a Weru, un maorí que le enseñará a descubrir el país actual y su pasado y tradiciones, y también se enseñará a Stephanie, que así se llama la protagonista, a sentir emociones que nunca se habría atrevido a sentir.
A mi parecer se trata de una novela perfectamente escrita, muy bien documentada pero solamente de trata de una novela de amor para lectores juveniles (no se si esta la palabra correcta ya que de joven nunca había leído novelas como esta) con un argumento que para que converjan las vidas pasadas con las presentes, con la necesidad de ir a Nueva Zelanda pasan acontecimientos cogidos con pinzas que a mitad de la novela ya te has olvidado, pero es fácil, como una película de domingos por la tarde de cadenas de televisión estatales, con bonitos paisajes, con personajes con muchos problemas pero al final se resuelven casi solos, normalmente tardo en leer un libro de estas características y el tiempo que dispongo un mes, este lo he leído en quince días.
Nueva Zelanda